Ayer completamos dentro del máster (Máster Blockchain Aplicado) que gestionamos el Módulo 1 llamado Genérico Blockchain. Me gustaría reflexionar sobre algunos de los asuntos que salen encima de la mesa por parte del profesorado, del alumno y del ecosistema actual.

Empezamos por sentirnos muy orgullosos de las matrículas que hemos conseguido para este primer curso y nos encontramos con la primera prueba de que Blockchain no es solo para unos pocos, o para un perfil programador. Los perfiles en su inmensa mayoría son de un nivel muy alto tecnológico pero también de carreras en el sector químico, algún doctor y algunos entusiastas que siguen día a día todos los movimientos de los diferentes proyectos. Por lo tanto estamos en lo cierto de que esta revolución digital está calando en diferentes perfiles, quienes ven una oportunidad laboral en integrar esta tecnología en su trabajo de hoy en día.

Hablando sobre la documentación del módulo 1, desde BlockImpulse hincapié en todo lo relacionado con Blockchains. Partimos de la definición, los algoritmos de consenso, públicas, privadas… Explicamos diferentes proyectos de forma práctica incluso invadiendo el criptomercado.

En la parte práctica tenemos la posibilidad de ver como los diferentes perfiles desde su casa o puesto de trabajo ven proyectos blockchain tan diferentes. Unos apuestan por lo clásico, Bitcoin y Ethereum, otros por las nuevas posibilidades como el proyecto Cardano, otros con un toque más comprometidos con el medio ambiente y la sociedad con Ethichub, Agriledger, Giveth… Y otros tantos proyectos que incluso para los profesores eran desconocidos y realmente tienen mucho potencial (además de evaluar ICOs, DAOs, DAICOs, STOs…)

«Me fascina ver tanto talento con conocimientos muy altos del ecosistema Blockchain en todas sus vertientes y con tan diferentes puntos de vista.»

Ahora entro a debatir ciertos puntos en público, cuando hablamos de proyectos, los estudiamos y nos embarcamos en el mercado especulativo, token, precios, compras, ventas… Llegamos a los diferentes puntos:

  • La mayoría de los proyectos Blockchain puros intentan entrar en el mismo nicho de mercado que Bitcoin, ofreciendo intercambio de dinero.
  • Casi todos se financian con su propio Token, intentando asignarle la etiqueta de “utility”.
  • La mayoría vende antes el token que iniciar el propio proyecto y no tienen ningún tipo de “garantía” hacia el inversor.
  • A una parte proporcional muy grande de los inversores no le interesa el proyecto en sí, solo que el precio del token comprado suba.
  • Las normas regulatorias todavía están más verde que el propio ecosistema.

Nada nuevo bajo el sol.

La conclusión a la que llegamos con esta situación es que el mercado se va regulando muy deprisa por sí mismo. Las ICOs ya no dan esa rentabilidad a inversores y proyectos, ahora la moda está en las STOs (security token) a poder ser bajo regulación de algún paraíso fiscal o algún país amigo de las criptomonedas.

Vemos como crear dinero de la nada para auto-financiar un proyecto tiene un punto muy disruptivoinnovador y que ha funcionado para ofrecer un nuevo camino global. A la vez, vemos como un token realmente utility no tiene sentido en la mayoría de los casos.

Si ofrezco un token utility propio real, con el cual consumir servicios o pagar en mi plataforma, hago al consumidor hacer más pasos de lo que sería simplemente consumir lo mismo con las monedas con mayor paridad en los exchanges de cambio como pueden ser Bitcoin o Ethereum por no hablar de consumirlo directamente en FIAT. Realmente es proceso es más lento y costoso.

Se añaden más y más monedas a un modelo insostenible, donde la mayoría de proyectos, incluso algunos de los grandes, empiezan a ser abandonados por sus propios desarrolladores.

Exchanges que van cerrando por las nuevas presiones regulatorias, mercados de inversores que piden una cierta capa de seguridad tanto al proyecto como al elemento validador gubernamental que le de el visto bueno. Por supuesto siempre existirán fraudes, como siempre ha ocurrido.

Finalmente, nosotros sí creemos en el nivel tecnológico Blockchain y su capacidad de cambio digital e industrial. Muchos casos de uso ya están en funcionamiento, nosotros mismos lanzaremos uno en pocos días, pero otros muchos solo son bocetos o ideas sin mucha conceptualización detrás. Blockchain no sirve para todo, no todos los proyectos deben de llevarlo.

En cambio, si pensamos que junto con la tecnología, los smart contracts darán un nuevo paso de automatización y ahorrarán en muchos sectores dinero, personal y tiempo.

En lo empresarial y especulativo, las STOs han venido para quedarse, es el nuevo paradigma. Podemos mejor que nunca utilizar tokens a sistemas de financiación tradicional bien ideados con los que nos beneficiamos de las bondades de este sistema: Trazabilidad, inmutabilidad, transparencia, seguridad, rapidez, comodidad, global… Es la llamada economía del token, crece y crece y cada vez se centra más en lo que todos conocemos, dando nuevas oportunidades y haciendo que los negocios puedan estar a la vanguardia tecnológica usando de una manera efectiva esta tecnología.

Volviendo al Máster, empezamos el módulo 2: Bitcoin, donde probaremos la red desde muchos puntos diferentes y veremos las opciones de escalabilidad aprovechando el “hype” del fork de Bitcoin Cash y todas las dudas que genera.

Estaría genial que os animarais a poner vuestra opinión sobre lo mostrado en este artículo. Un saludo!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×